sábado, 9 de junio de 2012

II Edición Beach Party 9 y 10 de Junio

Este fin de semana tenemos la segunda edición de nuestra famosa "Beach Party". La salida oficial la realizaremos hoy sábado 9 a las 15:00 horas en los aparcamientos del Parque Marítimo de Santa Cruz de Tenerife, a las 16:00 horas partiremos dirección Adeje.


Algunas imágenes de la primera edición realizada el año pasado.


Estas dos T-1 repetirán paseo, fiesta y unas cuantas cervezas, no hay que conducir de vuelta, dormiremos en las furgonetas.


Este es el lugar donde cenaremos después de un baño en el mar. Amigos y Volkswagen, ¿Que más se puede pedir?


Esperamos un fin de semana soleado, así podremos ver puestas de sol tan espectaculares como la del año pasado.


Anocheciendo en la playa.


Volkswagen parking only, muy entrada la noche, cada uno a su vehículo, este año no veremos el peculiar estilo de Daniel (vendrá desde Gran Canaria) ya que estrena furgo, se acabaron esas noches en la caseta Volkswagen, igual tenemos suerte y se retira pronto a dormir.


Amanecer del domingo en la playa de la Enramada en Adeje.


Todos tenemos muchas ganas de que llegue nuestra particular fiesta de bienvenida al verano.

viernes, 8 de junio de 2012

Un bonito complemento para la T-1

Hoy mi buen amigo Quino me regaló este termo sin estrenar de finales de los 50 o principios de los 60, sin duda un bonito complemento para la furgoneta, gracias Quino.


Ya tendremos calientes las croquetas para la 2ª Beach Party de mañana.


Últimas Imágenes de Santa Brígida.












jueves, 7 de junio de 2012

1.973 Gran Premio de Canada de Fórmula 1

La primera vez que se utilizó el coche de seguridad en la Fórmula 1 fue en el Gran Premio de Canadá de 1973. En aquella ocasión, un error en la disposición de los vehículos detrás del coche de seguridad provocó un retraso en la determinación del vencedor de la carrera, ya que el primer coche detrás del SC no era el líder del momento. Hasta el Gran Premio de Brasil de 1993 no fue necesaria la utilización del SC otra vez.


El canadiense Eppie Wietzes disputó dos carreras en F1 separadas entre sí por siete años (1967 y 1974). No logró terminar ninguna de ellas, pero su lugar en la historia está asegurado por lo que hizo entremedias (1973). Eppie fue el primer conductor del safety car, un Porsche 914, de color amarillo y con matrícula. No obstante, esta primera aparición del “Safety Car” no estuvo exenta de polémica. De hecho, la dirección de carrera no colocó el coche de seguridad delante del líder de la carrera lo que generó un mar de dudas sobre el vencedor real de la prueba. Tal fue la polémica generada por el coche de seguridad que la dirección de carrera no volvió a autorizar la entrada del 'Safety Car' en pista hasta 20 años después


La introducción del coche de seguridad entró en vigor por el número de accidentes en la temporada 1973. Clay Regazzoni había sufrido un accidente horrible en Kayalami en el sur de África, mientras que dos meses antes, Roger Williamson sucumbió a sus heridas tras su accidente en Zandvoort, Países Bajos. En los dos incidentes, las medidas de rescate se vieron obstaculizados por el exceso de velocidad de los coches en la pista. Por lo tanto, algo se necesitaba para reducir la velocidad de los coches.


Fue un domingo lluvioso en Mosport Park, en Canadá, cuando 25 coches se alinearon detrás del hombre “pole position”, Ronnie Peterson, para la segunda carrera de la última temporada de Fórmula 1. Con Jackie Stewart, después de haber ganado el Campeonato de Pilotos del Mundo en Italia, dos semanas antes, todos los ojos estaban puestos en Tyrrell y Lotus que luchaban por el título de constructores.Había dejado de llover y en la vuelta 24, la pista comenzaba a secarse dando como resultado un tráfico pesado en el pit lane. Las cosas se complicaron más cuando Jody Scheckter chocó con Francoise Cevert en la vuelta 33. Este accidente dio lugar a que el coche de seguridad por primera vez en la Fórmula 1 salga a la pista.


El coche de seguridad salió a la pista con dos banderas amarillas atadas al maletero.
Un Volkswagen Porsche con matrícula comprado por Bernie Ecclestone para este Gran Premio.


Ya lo era en la Can Am.



170.000 Visitas.


martes, 5 de junio de 2012

Los Beatles en Tenerife, primera visita a España.

Un libro recién publicado relata las ajetradas vacaciones del mítico grupo en Tenerife.
Era mayo de 1963 y Paul, George y Ringo se habían venido a la Isla, John prefirió Torremolinos a descansar y huir de una fama que comenzaba a atosigar sus vidas. Este y otros muchos pasajes de aquella estancia de diez días de los de Liverpool en Tenerife han salido ahora a la luz, con todo lujo de detalles, gracias a la investigación del historiador tinerfeño Nicolás González Lemus.
En esta primera foto tenemos a los Beatles en las piscinas del Lido en San Telmo, (Puerto de la Cruz).


Aquellos tres veinteañeros pasaron por los típicos guiris británicos, incluido desde los primeros días el bronceado color gamba, que venían cada vez en mayor número a pasar unas vacaciones a Tenerife. Pasearon por las calles de La Orotava, por playa Martiánez, por las piscinas portuenses de San Telmo (hoy Lago Martiánez) y por la plaza del Charco.
Aquí los tenemos en el muelle del Puerto de la Cruz.


Visitaron el observatorio de Izaña y el Parador del Teide. Además asistieron a dos corridas de toros en la plaza de Santa Cruz. Pero por lo único que llamaron la atención fue por el pelo excesivamente descuidado que lucían para la España franquista de entonces, en la que no se podía caminar por las calles en pantalón corto. A las mujeres ni se les permitía bañarse en la playa en bikini. Nadie sabía que aquellos tres turistas eran Paul, Ringo y George, quienes junto con John darán su salto a la gloria apenas unas semanas después de aquella estancia plácida y ajetreada en Canarias.
En esta foto tenemos a Ringo y Astrid en un Super Minx en Las Cañadas.


Eran los Beatles, pasaron unos días en un chalet de Los Realejos. Todos los pormenores de este viaje, ya están en un libro, The Beatles en Tenerife, estancia y beatlemanía es el título de la obra de este investigador y librero tinerfeño. Fue presentada el pasado viernes en un hotel de La Orotava,con música del grupo de fondo, y contiene fotos inéditas de Paul, Ringo y George en la costa de Puerto de la Cruz.


Ya se conocían aspectos de aquella visita en la que Tenerife ignoró a los Beatles, pero no con datos tan pormenorizados como los obtenidos por Nicolás González. Por ejemplo, que John Lennon prefirió acudir a Torremolinos, Málaga, acompañando al representante del grupo, Brian Epstein y con permiso de su esposa de entonces, Cynthia.



Los otros tres integrantes de la banda aterrizaron en Los Rodeos a las 13:00 horas del domingo 28 de abril de 1963, a bordo de un reactor Britannia de la British United Airways (BUA) que llevaba otros 14 pasajeros y que había hecho escala en Barcelona, procedente del aeropuerto londinense de Gatwick. Es curioso que los tres beatles vinieran a Tenerife en busca de tranquilidad para huir de una fama incipiente y que, al mismo tiempo, se quejaran de que nadie los conociera en Tenerife. En la foto tenemos a Ringo y Paul en el muelle del Puerto de la Cruz.


Acababan de grabar su tercer single y de editar el LP Please Please Me y ya empezaba a resultarles fastidioso que todo el mundo los conociera en su país y en media Europa. En las Canarias nadie nos conocía y eso empezó a mosquearnos un poco. ´¿Nos conocen? The Beatles... ya saben. Y ellos decían que no", cuenta Paul McCartney en Antología. Astrid y Georges.



Pero más le enfadó a González Lemus fue confirmar que durante aquella estancia, el Puerto de la Cruz perdió la oportunidad de albergar un concierto de aquellos genios de la música. El administrador del club Lido San Telmo, en las piscinas portuenses, rechazó el ofrecimiento espontáneo de Paul, Ringo y George de tocar gratis porque aquel no era un club para "melenudos", sino para personas respetables. Podía haber presumido de acoger uno de los únicos conciertos gratuitos de los Beatles en toda su historia. Pero el encargado del club nocturno de San Telmo, en Puerto de la Cruz, al que se ofrecieron les dijo y les insistió que no era posible. El problema: le parecieron demasiado modernos para el ambiente David Gilbert era el responsable de aquel local todavía sigue hoy arrepentido por aquella estupidez.


¿Y por qué eligieron Tenerife cuando en aquellos principios de los 60 no era un destino de masas? Según el libro de Lemus, por consejo de los diseñadores alemanes Astrid Kirchherr y su novio Klaus Voormann, posiblemente los primeros fans de la banda, de cuyos miembros originales (John Lennon, George Harrison, Paul McCartney, Stuart Sutcliffe, luego sustituido por Ringo Star, y Pete Best, luego eliminado del grupo) se hicieron amigos cuando en 1960 comenzaron a actuar en el puerto de Hamburgo, Alemania. Klaus les ofreció una casa tranquila que su padre, el médico Maximiliam Voormann, había adquirido por 40.000 pesetas en La Montañeta, Los Realejos. "No había electricidad, así que nos sentimos como auténticos bohemios", comentó Ringo en Antología.



La llamada Casa de la palmera no estaba todavía terminada. Tenían que alumbrarse con quinques y velas, y para cocinar dependían del gas butano. El conjunto de diez chalets estaba aislado, en un paraje rural que por no tener, no tenía ni servicio de recogida de basura. Pero a los tres beatles y a Astrid, que había dejado a Klaus y tonteaba con George, les pareció una experiencia romántica.



Las vacaciones habrían sido menos intensas de no ser porque el padre de Klaus les prestó un deportivo descapotable rojo, un Austin Healy Spritney matrícula GC-14112 que hoy se conserva. De ahí que pudieran visitar el casco de La Orotava, ver en acción en la plaza de toros de la capital a los diestros Fermín Trujillo, el matador Miguelín y el rejoneador mexicano Gastón Santos; detenerse a tomar unos cafés y refrescos en el Parador de las Cañadas del Teide o visitar el Roque Cinchado.



Ese coche se conserva hoy en día, curiosamente se utilizó en Tenerife, y el coche tenía matrícula de Gran Canaria.


Pero la mayor parte del tiempo la pasaron en Puerto de la Cruz, haciendo compras en el antiguo mercadillo de la calle de Las Lonjas, disfrutando del clima primaveral en las piscinas de San Telmo y conversando en la cafetería de la plaza del Charco. "Me acuerdo de las playas negras. Estuvimos demasiado rato al sol y acabamos quemadísimos, algo típicamente británico. El primer o el segundo día, Ringo y yo pillamos una buena insolación y recuerdo que pasé toda la noche temblando", contaron. Era relativamente normal que nadie en la Isla supiera quiénes eran.


Empezaban a arrasar en Europa, pero aquella España dictatorial, devota y sin libertades estaba lejos, demasiado, del dinamismo, el desarrollo y la modernidad de Gran Bretaña o Alemania. Y más estaba Canarias. Pero hubo un hecho que pudo haber llevado a las portadas la presencia inadvertida de los Beatles en Tenerife. El gran susto de Paul le pasó a Paul una mañana que fueron a bañarse a la playa Martiánez. "Me  atrapó una corriente. Estaba en el mar y pensé que podía volver a la playa nadando, pero enseguida me di cuenta de que no me acercaba. Lo cierto es que cada vez estaba más lejos", recordó McCartney en las memorias .Paul estuvo muy cerca de ahogarse. Otros turistas habían perecido antes por las fuertes corrientes y el desconocimiento de esa zona del litoral portuense. Después del susto, el grupo no volvió a visitar aquella playa y centró sus baños en las piscinas de San Telmo.
Paul quemándose en Las Cañadas del Teide.


El Teleférico del Teide aún no estaba terminado, la zona turística del Sur no existía y Puerto de la Cruz acaparaba la llegada de extranjeros al tener las mejores instalaciones. La ciudad estaba en el proceso de dejar de ser un barrio de pescadores y ya se palpaba la fiebre constructora, gracias a que la cifra de visitantes había superado los 16.000 y a que el régimen había percibido por fin que debía abrirse al mundo porque el turismo empezaba a traer muchísimo dinero.Y allí estaban esos muchachos anónimos en aquel mayo de 1963, recorriendo el puerto de Santa Bárbara, comprando frutas, verduras y hasta un sombrero cordobés (lo adquirió concretamente Ringo) en el mercado, estirando las piernas por la avenida de Colón.


Hacía meses que habían abandonado el pelo peinado hacia atrás, los pantalones y las chaquetas de cuero, y las botas camperas de punta por consejo de Brian Epstein. Pero a pesar de una cierta apariencia de jóvenes pulcros, su imagen no pasaba desapercibida. A las 13:55 de la tarde del 9 de mayo de 1963, Paul, Ringo y George, acompañados por la rubia y bella Astrid, tomaron un avión en Los Rodeos de regreso a su país, vía Agadir (Marruecos). Muy poco después, se publicó She loves you, la canción con la que pusieron a Inglaterra a sus pies. Se vendieron más de un millón de copias y el LP Please Please Me accedió al número uno de las listas. Ahí comenzó el Fenómeno beatle.