martes, 2 de septiembre de 2014

Llegamos al Faro de Orchilla.

 Al bajar al faro, nos volvimos a encontrar otra carretera de tierra, sin duda los tres coches bajamos hasta el final.


Un buen remedio para evitar el calor y descansar las piernas.
Nada mejor que unas ventanas safari.


Y después de unas cuantas curvas, llegamos al Meridiano cero.


Los 3 mosqueteros.


Llegamos al Faro del Fin del Mundo.


Aquí está la prueba de la bajada del Mercedes, todavía mi cuñado continua sin hablarme por hacer de guía por esas carreteras.


Un sitio muy especial.


En el embarcadero de la Orchilla nos encontramos un mar de fondo que hacía imposible el baño.
El único que se metió en el mar, el niño de las muletas.


Y de nuevo a subir y continuar la ruta.


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