miércoles, 8 de octubre de 2014

Las crónicas de mi buen amigo Pepe Morales.

El sábado 4 de octubre de 2014 estuvimos en la anunciada Jornada de Puertas Abiertas del Club de Automóviles Antiguos de Las Palmas.


El escenario, al ser una zona industrial carente de tráfico el fin de semana y con vigilancia privada, se presentaba idónea.


Al lado de su Herald de 1970, posaba un orgulloso Miguel Ángel, con tantas vicisitudes que narrar sobre la recuperación y posterior restauración del popular descapotable, su cuidado interior lo testificaba.


Estacionados en batería, posaban muchos clásicos que testimonian nuestra rica historia de dos y cuatro ruedas, conservados a lo largo de los años por entusiastas aficionados. Mayoritariamente abundaban los “ingleses”, por aquello de los puertos francos isleños, que sorprendían a los visitantes, sobre todo peninsulares.


Los vehículos alemanes también tuvieron mucha difusión.


En el apartado de las dos ruedas, marcas hispanas, italianas, inglesas y alemanas, hasta que llegaron… las niponas para quedarse.


El todo terreno militar también marca una faceta lúdica, con desembarcos en Tenerife para “guerrillas” y exposiciones de su parafernalia, conjuntados al mínimo detalle, esperando que las armas estén descargadas.


Todo pensado, hasta el más mínimo detalle.


El imponente Packard descapotable de Tito marcó la cima de los “haigas”.


El australiano Jaguar de Mario puso el listón en lo más alto de Su Graciosa Majestad en la Commonwealth Countries. Ese coche (car) por si sólo merece una buena sesión de fotos y narrar su azarosa historia. ¿ Por cierto, alguien sabe la utilidad del botón ubicado debajo del tapón de gasolina ?


Nos contaron que el 220 SE de 1962, perteneció al humorista Coll (el bajito del dúo Tip y Coll ), y que fue “rescatado” de Madrid, volviendo a sus orígenes.
El Wolseley de Mauricio presentaba un doble etiquetado, para que no haya confusiones de marca.


En el apartado de automobilia, el joven Hilario al tiempo de hacer una venta te narra mil anécdotas de su época de corredor, las copas del Lancia Fulvia no caben en cualquier sitio, a su lado, Pepe Monzón y sus libros de nuestra historia del motociclismo en Canarias, con la próxima edición en imprenta de la correspondiente a los coches.


Gracias al presidente Eugenio, a Tony, a los trofeos entregados, al conjunto musical y a los jóvenes y muchachas que nos ayudaron en la jornada. (y al incansable Antonio, que nos restauró con comida caliente y bebidas frías. Hasta la próxima edición.


Y yo quiero dar las gracias a mi buen amigo Pepe Morales por tenernos siempre muy bien informados, de todo lo que sucede en la Isla Vecina.


Siempre con un buen recuerdo o una bonita foto que enseñar encontramos al amigo Pepe, atento con cámara en mano para obtener esas fotos que tanto nos sorprenden a posteriori. Pero en ocasiones hay otro objetivo apuntando que logra capturar una instantánea a la que podríamos llamar “El cazador cazado”.


Una pena no poder acudir para disfrutar de esa jornada de puertas abiertas rodeado de buenos amigos, pero coincidió con mi cuarta operación y fue imposible acudir, pero agradezco mucho la invitación, la próxima vez será.


Felicidades por esta buena iniciativa.


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